jueves, 5 de septiembre de 2013

Extrañarte

Extrañar un recuerdo, o una serie de recuerdos que hablan de vos. Aún así no recordar siquiera un gesto, o algo tan simple como tu voz. Es algo raro, pero quizás algunos me entiendan.
Ya pasaron más de 15 años, más de la mitad de mi vida.
Y aunque me muestro sonriente y sin problemas al hablar de vos, a veces me doy cuenta que te necesito. Un abrazo, un consejo, un castigo, o una simple charla.
¿Cómo necesitar a alguien a quien casi no conociste, ni recordás? Supongo que interviene la naturaleza, o algo así.
Es un vinculo único, dicen. No lo sé, no tuve esa dichosa oportunidad de saberlo.
Ella se llamaba Liliana, creo que nunca dije su nombre. Ella era mi mamá.

sábado, 2 de febrero de 2013

En mi espacio


Una búsqueda constante, no necesariamente de alguien o de amor, sino de uno mismo. En determinadas ocaciones uno se siente un poco "perdido" en su propio espacio y está esperando algo, una situación, un hecho, una meta, un objetivo, o simplemente alguien que nos ayude a seguir; y así nos aferramos a esa idea para continuar... Enjoy!


jueves, 5 de julio de 2012

La soledad y la compañía

(Del libro "Extrañando a Dina")

"No debo establecer diferencias entre la soledad y la compañía, ambas son lo mismo percibido de manera diferente. Nunca estoy solo, ya que siempre estoy con gente a mi alrededor, a unos pocos metros de distancia o a miles de kilómetros, en el mismo salón o en el mismo planeta. Pero al mismo tiempo siempre estoy solo, porque nunca ninguna persona llega a fusionarse con mi ser.

Estoy con todos y al mismo tiempo no estoy con nadie, ya que soy parte del “todo”, pero por más que interactúe con alguien e influyamos uno sobre el otro, siempre seremos seres individuales, en ningún momento uno se adherirá al otro.

Cuando me aflija por la soledad en la cual me encuentro, pensaré que siempre cuento con la presencia de mí mismo. Debo valorar mi propia compañía antes de recibir la de otros, para así no perderme por encontrar a alguien.

Caminaré conmigo a través de mi soledad que en realidad es compañía, y cuando me encuentre acompañado recordaré que siempre estoy solo.

No volveré a confundir compañía con cercanía y mucho menos con felicidad, porque cometería el gran error de ver la soledad como sinónima de tristeza.

Dejaré de considerar la compañía y la soledad como un objetivo o algo a evitar, sino como momentos que la vida me ofrece; con la misma disposición que acepte uno, aceptaré el otro. De esa manera, nadie me engañará brindándome falsa compañía.

Hay momentos para estar a solo, y momentos para estar acompañado, nada más, y ninguna situación es mejor que la otra.

Nadie vino para quedarse eternamente... quien llega, en algún momento tendrá que partir

lunes, 7 de mayo de 2012

"Te conviertes en lo que piensas, quieras o no"

Buenos pensamientos producen buenos frutos, malos pensamientos, malos frutos. Es así de simple. Es una ley universal, dicen.
Si bien no podemos controlar las situaciones del día a día, lo que podemos hacer es decidir cómo reaccionar frente a cada una de ellas. Prestá más atención a lo que decis, pues es lo que estás atrayendo a tu vida. Cuida tus pensamientos, palabras y sentimientos porque ellos regresan a tí.
Si viviste, o vivis en un entorno de tristeza, a dónde quieras que vayas siempre te acompañará la tristeza porque eso es lo que ves, lo que tenés en tu mente. Incluso cuando alguien se ría delante tuyo, encontrarás cualquier explicación menos de felicidad.
Las razones son porque eso es lo que pensás, ahora si cambias esos pensamientos, vas a ver como todo va a cambiar. Cuando lo hagas, tu entorno también lo hará, es cómo un imán que atrae un igual a otro igual.
Cuando te sentís alegre y de pronto se acerca una persona con sus lamentos y tristezas, lo unico que ésta hace, en su inconciente (si se lo permitis), es influir en vos. Lo único que buscará es que lo acompañes en su dolor o por lo menos que te sientas mal. Me sucede muy seguido, hay personas muy negativas, a las cuales nada les viene bien, pero estoy aprendiendo a tratarlas.
Uno debe ayudarlos, ya que ayudar a los otros atrae energía positiva, pero no dejar que sus pensamientos nos influyan negativamente.

Me siento bien :) y eso nadie lo cambiará.

miércoles, 25 de abril de 2012

Closer

Admito que tengo abandonado el blog! Pero quiero retomarlo. Acá va una nueva entrada ;)

Si bien saben (quienes me conocen) que las películas de romance no son mis preferidas, quise ver ésta, llamada “Closer”, y traducida al español como “Cegados por el deseo (quizás esta traducción delata un poco la trama, aunque no necesariamente).

Lo bueno es que no me encontré con una historia típica, al menos para mí. No suelo ser “cursi”, o a veces me disfrazo fríamente para no serlo, o no aparentarlo. Como una defensa. Y esta película definitivamente no lo es. Gana el drama.
Me gusta el hecho de que es desestructurada; no es predecible.  No sigue una línea lógica marcada, va de un momento a otro, siempre futuro, pero de una manera espontánea.
Deja al descubierto lo que para mi sucede en la actualidad, sin generalizar claro, o no totalmente… Se pueden ver aspectos y facetas de las personas, que hoy en día suelen primar, como el hedonismo, y por qué no el egoísmo. Todo se resume al placer, que intenta pasar desapercibido como "amor", y esto trae sus consecuencias.
No quiero profundizar más, porque estaría bueno que la vieran, y tengan su propia perspectiva de esta historia de “amor”, si se quiere.  

Enjoy!

De yapa les dejo la canción “principal” del soundtrack de la peli (motivo por el cuál la vi). Una melodía tranquila, nostálgica dicen algunos, un tanto triste, pero muy buena. Incluso luego de ver la película, entendí un poco más la letra…


I can't take my eyes off you,
I can't take my mind off you,
'Til I find somebody new… “

viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Involucrarme o no?

No sé qué es lo que me impide hacerlo.

Siempre me hago la pregunta ¿me involucro o no? y termino optando por la segunda opción, la de no hacerlo.

A veces, cuando sorpresivamente opto por la primera, me decepciono, y esto hace que vuelva a querer "desaparecer" y no involucrarme nunca más.

En este momento prefiero poner mi atención en otras cosas; dicen que mantenernos ocupados hace que no pensemos tanto, no nos da tiempo a "maquinar", y quizás es lo que necesito.