No sé qué es lo que me impide hacerlo.
Siempre me hago la pregunta ¿me involucro o no? y termino optando por la segunda opción, la de no hacerlo.
A veces, cuando sorpresivamente opto por la primera, me decepciono, y esto hace que vuelva a querer "desaparecer" y no involucrarme nunca más.
En este momento prefiero poner mi atención en otras cosas; dicen que mantenernos ocupados hace que no pensemos tanto, no nos da tiempo a "maquinar", y quizás es lo que necesito.
